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Calidad de suministro eléctrico

La energía eléctrica se suministra en un sistema trifásico de tensiones sinusoidales, caracterizado por cuatro parámetros clave que determinan su «pureza»: frecuencia, amplitud, forma y simetría. Las centrales eléctricas producen una onda sinusoidal de 50 Hz casi perfecta, de modo que estos parámetros permanecen constantes en el proceso de generación.

Sin embargo, durante el transporte y distribución hacia los puntos de consumo final, la calidad de la onda puede sufrir alteraciones que afectan a ciertos usuarios. Estas alteraciones en la «calidad de la onda» ocurren tanto en la producción, como en el transporte y la distribución de la energía, además de generarse por el uso de ciertos tipos de receptores. Aunque inevitables, en años recientes estas alteraciones se han convertido en una preocupación por dos razones principales:

  1. Los procesos industriales exigen cada vez mayor precisión y calidad en el suministro eléctrico, lo que incrementa su sensibilidad a las variaciones de la energía.
  2. La creciente utilización de equipos que generan perturbaciones ha elevado la contaminación general en las redes eléctricas, afectando el funcionamiento de otros equipos conectados y agravando el problema.

 

Principales tipos de alteraciones en la calidad de onda eléctrica

• Variaciones de frecuencia
• Variaciones lentas de tensión
• Fluctuaciones de tensión y efecto flicker
• Huecos de tensión y cortes breves
• Impulsos de tensión
• Distorsión armónica
• Desequilibrios de tensión

 

Efectos negativos de las alteraciones

• Pérdidas energéticas
• Disminución en la potencia respecto al diseño original de los equipos
• Sobrecalentamiento de motores, relés, contactores y cables
• Variaciones en la intensidad de la iluminación
• Cortes de tensión

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